sábado, 5 de diciembre de 2009

Cuatro frases que hacen crecer la nariz de Pinocho

Eduardo Galeano
LibreRed

"Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. ‘Somos todos responsables’, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al ’sacrificio de todos’ en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, “harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible.

Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora, los gigantes de la industria química hace su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación.

Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas… Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92.

La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos.

Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI).

La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil.

Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior. Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: “Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”. Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo.

Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoniaca o la ignorancia.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.

La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Los rebeldes económicos de Latinoamérica

Miercoles, 04 November 2009 09:18

Ecuador y Bolivia están alcanzando un crecimiento extraordinario porque rechazan las fórmulas económicas convencionales

Por Mark Weisbrot

Progreso Semanal. Tomado de The Guardian

Entre las opiniones convencionales que vemos a diario en la prensa de negocios está la de que los países en desarrollo deben hacer lo indecible para crear un clima amistoso para las corporaciones extranjeras, seguir los consejos de política ortodoxa macroeconómica (neoliberal) y tratar de lograr un ranking de crédito soberano favorable a las inversiones, a fin de atraer más capital extranjero.

¿A que no adivinan qué país se espera que tenga el más rápido crecimiento este año en las Américas? Bolivia. El primer presidente indígena del país, Evo Morales, fue elegido en 2005 y tomó posesión en enero de 2006. Bolivia, el país más pobre de América del Sur, había estado operando bajo acuerdos con el FMI durante 20 años consecutivos, y su ingreso per cápita era menor que el de 27 años antes.

Evo expulsó al FMI tres meses después de tomar posesión, y luego renacionalizó la industria de hidrocarburos (mayormente gas natural). No hay que decir que esto no cayó muy bien en la comunidad corporativa internacional. Ni tampoco la decisión de Bolivia en mayo de 2007 de retirarse del panel internacional de arbitraje del Banco Mundial, el cual tenía una tendencia de solucionar disputas a favor de corporaciones internacionales y en contra de los gobiernos.

Pero la renacionalización por Bolivia y el incremento en regalías por los hidrocarburos han dado al país miles de millones de dólares en ingresos adicionales. (Todo el PIB de Bolivia es de solo $16,6 miles de millones de dólares, con una población de 10 millones.) Estos ingresos han sido útiles para un gobierno que desea promover el desarrollo y especialmente para mantener el crecimiento durante la crisis. La inversión pública ha crecido del 6,3 % del PIB en 2005 a 10,5 % en 2009.

El crecimiento de Bolivia durante la actual crisis global es aún más extraordinario teniendo en cuenta el duro golpe que recibió por el descenso de los precios de sus exportaciones más importantes --gas natural y minerales--, y también por la pérdida de importante preferencias de exportación hacia el mercado norteamericano. La administración Bush eliminó las preferencias comerciales concedidas a Bolivia por la Ley de Promoción del Comercio y Erradicación de la Droga, supuestamente para castigar a Bolivia por su insuficiente cooperación en la “guerra a las drogas”.

En realidad era algo más complicado: Bolivia expulsó al embajador de EE.UU. debido a pruebas de que el gobierno de EE.UU. estaba apoyando a opositores del gobierno de Morales. La revocación de la condición de “nación más favorecida” fue la consecuencia. De todas maneras, la administración Obama hasta ahora no ha cambiado las políticas de la administración Bush hacia Bolivia. Pero Bolivia ha demostrado que puede hacerlo muy bien sin la cooperación de Washington.

El presidente izquierdista de Ecuador, Rafael Correa, es un economista que antes de ser elegido en diciembre de 2006, comprendió y escribió acerca de las limitaciones del dogma económico neoliberal. Tomó posesión en 2007 y estableció un tribunal internacional para examinar la legitimidad de la deuda del país. En noviembre de 2008, la comisión decidió que parte de la deuda no estaba obligada por contratos legales, y en diciembre Correa anunció que el gobierno suspendería pagos de unos $3,2 mil millones de su deuda internacional.

Fue vilipendiado por la prensa de negocios, pero la suspensión fue exitosa. Ecuador eliminó la tercera parte de la deuda de sus libros al suspender el pago, y luego la compró a un precio de unos 35 centavos por dólar. La tasa internacional de crédito del país aún es baja, pero no menos de lo que era antes de la elección de Correa, e incluso subió un tanto después de que se completó la compra de la deuda.

El gobierno de Correa también incurrió en la ira de los inversionistas extranjeros al renegociar sus contratos con las compañías petroleras extranjeras a fin de obtener una mayor proporción de los ingresos a medida que subía el precio del petróleo. Y Correa ha soportado la presión de Chevron y sus poderosos aliados en Washington para que renuncie a apoyar una reclamación judicial contra la compañía por una supuesta contaminación de las aguas subterráneas, que implican daños por valor de $27 mil millones de dólares.

¿Cómo le ha ido a Ecuador? El crecimiento ha promediado un sano 4,5% durante los dos primeros años de Correa. Y el gobierno se ha asegurado de que se haya filtrado hacia abajo: el gasto en salud como porcentaje del PIB ha sido del doble, y el gasto social en general ha crecido considerablemente, de 5,4% a 8,3% del PIB en dos años. Esto incluye doblar un programa de transferencia de efectivo para hogares pobres, un incremento de $474 millones en gastos para viviendas y otros programas para familias de bajos ingresos.

Ecuador fue duramente golpeado por un descenso del 77% en el precio de sus exportaciones de petróleo desde junio de 2008 a febrero de 2009, así como un descenso de las remesas desde el exterior. Sin embargo, ha capeado el temporal bastante bien. Otras políticas poco ortodoxas, además de la suspensión de la deuda, han ayudado a Ecuador a estimular su economía sin bajar demasiado sus reservas.

La moneda de Ecuador es el dólar, así que eso elimina la utilización de una política de tasa de cambio y la mayoría de las políticas monetarias como esfuerzos contra-cíclicos durante una recesión --una desventaja significativa. En su lugar, Ecuador logró acuerdos con China para un pago por adelantado de miles de dólares por petróleo y un préstamo por mil millones adicionales.

El gobierno también ha comenzado a exigir a los bancos ecuatorianos la repatriación de parte de sus reservas guardadas en el extranjero, lo cual se espera que signifique otros $1,2 mil millones, y ha comenzado a repatriar $2,5 mil millones en reservas del banco central que se encontraban depositadas en el exterior, a fin de financiar un gran paquete de estímulo.

El crecimiento de Ecuador probablemente sea de 1% este año, lo cual es bastante bueno en relación con casi todo el hemisferio. Por ejemplo, México, en el otro extremo del espectro, proyecta un descenso de 7,5% del PIB para 2009.

El trato de los medios e incluso el análisis cuasi-académico de Bolivia y Ecuador dice que ambos países son víctimas de gobiernos populistas, socialistas y “anti-norteamericanos” --alineados con Hugo Chávez de Venezuela y Cuba, por supuesto--y en camino a la ruina. Indiscutiblemente ambos países tienen muchos retos por delante, el más importante de los cuales será el de implementar estrategias económicas que puedan diversificar y desarrollar a largo plazo sus respectivas economías. Pero han tenido un buen comienzo hasta ahora al dar el respeto que se merece a las opiniones convencionales del establishment económico y de política exterior --en Washington y en Europa.

Mark Weisbrot es co-director del Centro para la Investigación Económica y Política, en Washington, D.C.

lunes, 2 de noviembre de 2009

domingo, 1 de noviembre de 2009

Dia de muertos en Oaxaca

Tapetes de arena en el centro de Oaxaca





Homenaje a Rodolfo Morales

Halloween en mi escuelita

Pues, aquí les va una foto de la gente con la que trabajo todos los días..., y con la que me divierto también.

Los quiero mucho a todos.

No me tocó pastel de los cumpleañeros, pero me voy a desquitar en diciembre!!!!

Marilú

http://www.cwc.edu/Media/Website%20Resources/images/LifePixs/Halloween/group-Photo.jpg

martes, 20 de octubre de 2009

Belleza Queretana!

19 oct, 19:21
De: "Duncan Marilu"





Gabita, el amor de Gabriel, Tata, Diego, Adrián, y de muchos otros (yo incluída).
Marilú

domingo, 4 de octubre de 2009

ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VIDA QUE NOS ES DADA

ANGEL ARNAIZ QUINTANA*, angel.arnaiz.q@gmail.com

ecleSALia 1 de octubre de 2009. AÑO IX / 8.400 ejemplares. ISSN: 1579-6345


BAJO LEMPA, USULUTÁN (EL SALVADOR), 01/10/09.-

1. En arjé, en el principio de este universo en que vivimos fue el big bang, hace 13´600 millones de años. En un punto infinitesimal mucho más pequeño que la punta de un alfiler, en un instante de tiempo infinitesimal inimaginable, explosionó toda la energía contenida en miles de millones de estrellas y todos los astros conocidos y en los rayos gamma, neutrinos y todas las partículas que pueblan, han poblado y poblarán este universo.

- Todos estamos formados de la misma energía primordial, de las mismas partículas elementales, de la misma materia.

- Y vio dios que era bueno.

- Y el universo cantó agradecido.


2. El principio del planeta Tierra, hace 4´500 millones de años, fue de restos de una estrella que explotó antes, llamada Tiamat, y es un planeta pequeño, girando alrededor de una estrella amarilla mediana llamada Sol, en uno de los brazos de una galaxia de regular tamaño llamada Vía láctea, entre los cientos de miles de galaxias conocidas en el Universo presente.

- Todos en la tierra procedemos del polvo de estrellas apagadas y habitamos un único planeta.

- Y vio dios que era bueno.

- Y el planeta tierra cantó agradecido.

3. En este planeta minúsculo dentro del universo apareció el milagro de la vida hace 3´800 millones de años: fue un alga unicelular procariota -sin núcleo- capaz de reproducirse a sí misma y generar oxigeno y enviarlo a la atmósfera y, gracias a ello, que la vida se multiplicara después. Y el reinado de esta minúscula alga, el milagro de esta vida simple y generadora de oxígeno, duró 1´700 millones de años, hasta que, para asegurar la reproducción en condiciones más adversas, pareció la vida unicelular eucariota, -con núcleo-, hace 2´100 millones de años. Y luego apareció la maravillosa vida pluricelular, con células especializadas para mantener y reproducir esa vida cada vez más compleja en condiciones cada vez más variadas, y se formó el mundo de los seres vivos aquí, en el planeta Tierra. Un milagro más en la escala del universo conocido por las condiciones ambientales que requiere para su sobrevivencia.

- La vida celular es fuente de toda la vida que se extiende por toda la tierra.

- Y vio dios que era bueno

- Y la vida unicelular y pluricelular cantaron agradecidas


4. Hace tan sólo 65 millones de años hubo un cambio climático importantísimo en el planeta Tierra, tal vez debido a una catástrofe planetaria por la llegada de un gran meteorito, que acabó con los grandes bosques y vegetación que le poblaba. Y también cambió la fauna que se alimentaba de ellos, representada en los diplodocus y otros grandes animales de su época. Y llegó la hora de los mamíferos que tomaron la iniciativa de poblar la tierra. Y de ellos surgieron los primates, antepasados de los homínidos.

- Gaia, la madre tierra planetaria, organizada para asegurar su sobrevivencia, modificó la primacía de sus pobladores.

- Y vio dios que era bueno.

- Y los mamíferos y los primates cantaron agradecidos.


5. Hace 7 millones de años aparecen unos mamíferos Hominoideos, y hace 3 millones de años los Australopithecus, y hace tan sólo 1 millón 800 mil años el mamífero del género Homo: Homo erectus y Homo habilis. Y así siguió el proceso evolutivo humano hasta nuestros días.

- Los seres humanos compartían con los otros seres los bienes que se encontraban en la tierra.

- Y vio dios que era bueno.

- Y los antepasados de los humanos actuales cantaron agradecidos.

6. Hace 100 mil años, una de las clases de Homo, el Homo sapiens, habitante de África, sale de ese continente para poblar el resto del planeta. Pero, a la vez, acaba con las diferentes clases de Homo existentes, como los neardenthales en Europa y los diferentes Homo pobladores de Asia, y se impone como especie única hace apenas 35 mil años. El Homo sapiens ha comenzado a ser también Homo demens (Hombre demente, como demonio destructor), de manera que le podemos llamar, a partir de ese momento Homo sapiens/demens.

- Y el homo sapiens/demens fue poblando toda la tierra

(Es probable que poco después de esta fecha, hace unos 30 mil años, este Homo inicie el poblamiento del continente Abia Yala o Indoamérica en el que habitamos, aunque los primeros poblamientos confirmados en el Continente son de hace 14 mil años en Monte Verde, Chile).

No sabemos si todavía vio Dios que era bueno o no, aunque aceptó como experiencia de libertad esa experiencia cainita -Caín matando a Abel, tal como aparece en los primeros capítulos de la Biblia-. Lo que sí confirmamos con esta experiencia de imposición humana aniquiladora de una especie humana sobre otras, es que la apoptosis y la necrosis forman parte del proceso de evolución en cuanto especie. O, dicho de otra manera, se cumplen las leyes de la evolución biológica presentadas por Darwin. Por eso, a pesar de todo, seguimos cantando "Gracias a la vida", pues, entre otras cosas, si no, no estaríamos nosotros aquí.

7. Hace unos 40 años, apenas nada en la caminata de la evolución cósmica, biológica y humana, a finales del siglo XX de la Era cristiana, a partir de la década de 1960 en adelante, el Homo sapiens/demens destruye la vida del planeta Tierra a un ritmo superior a todo lo antes existente. Miles y miles de especies vegetales y animales, que han tardado millones de años en aparecer y mantenerse en la existencia, son aniquiladas estas últimas décadas por este Homo sapiens/demens que somos nosotros, los actuales habitantes del planeta Tierra. El afán de lucro, la ganancia económica por la ganancia económica del sistema capitalista dominante, convierte al planeta Tierra en mero instrumento de negocio capitalista, prevaleciendo la razón instrumental sobre cualquier otra. El cambio climático es una de sus consecuencias.

Es de esperar que Gaia, la Madre Tierra como un todo planetario, reaccione también ahora y haga desaparecer a esta especie depredadora y aniquiladora que la destruye y maltrata y coloque en su lugar preeminente a otras especies que respeten nuevas formas de vida, a no ser que los humanos actuales reaccionemos antes. Al fin, 100´000 años, que es la edad de esta especie Homo sapiens/demens que somos nosotros, son pocos años en la escala biológica, y puede desaparecer y ser sustituida por otras especies más respetuosas y cuidadoras del entorno biológico. Lo sucedido hace 65 millones de años con los diplodocus y otros enormes animales que dominaban sobre la Tierra, cuando fueron sustituidos por los mamíferos, es un muy buen ejemplo de ello.

Por todo esto, ¿Podemos cantar todavía "Gracias a la vida que me ha dado tanto"? Ustedes, ¿qué dicen?

NO: porque la destrucción de los bosques, de los casquetes polares, de numerosos ríos y lagos, de gran cantidad de especies valiosas... no lo permite

SÍ: porque todavía existen Homos, hombres y mujeres, que mantienen la defensa de la vida como principio de su actuar, y se organizan y crean instituciones para conseguirlo, y denuncian y aclaran a los demás lo que sucede y sus consecuencias, y trabajan y luchan por cambiar este sistema económico mundial depredador al máximo en beneficio de unos pocos nada más. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

*Para el Encuentro Regional sobre el cambio climático desde las víctimas. Auspiciado por Comunidades Unidas del Bajo Lempa (ACUDESBAL) y CESTA, 5 de junio de 2009.

http://www.eclesalia.net